Envío Gratis desde $120.000 COP

7 libros infantiles para superar el miedo a los médicos

7 libros infantiles para superar el miedo a los médicos

7 libros infantiles para superar el miedo a los médicos

Leo con frecuencia posts en las redes sociales que cuentan que los niños – así como sus padres - tienen miedos todos los días…

Miedo de quedarse solos en los colegios, miedo de ir al médico, de las vacunas, de los viajes largos y otros tantos más.  Como si el temor fuese algo fuera de lo común y causante de muchos inconvenientes. Frecuentemente me encuentro con madres y padres angustiados por que buscan prevenir y aliviar esos miedos.

La realidad del asunto es que el temor al primer día de colegio, a quedarse solo, a que papá y mamá no regresen, a quedarse en casa de los abuelos, a ir al médico, a las vacunas, a los perros, gatos, a la oscuridad y a otras tantas cosas,  son todas sensaciones tan normales que es perfectamente imposible decir que unos y otros no los hemos sentido y que lo que a uno le ha servido no necesariamente es la fórmula mágica para el otro. 

Me gusta mucho recomendar o sugerir un libro sobre esos miedos descritos. Pero no con la intención que el libro lo cure, sino porque los libros son y siempre serán oportunidades para hacer vivos y presentes los temores del ser humano. En esa diversidad de temas que confluyen en la literatura infantil hoy por hoy, es posible encontrar cuentos e historias que tratan de más o menos todos los temas, que hablan de lo normal y lo no tan normal.

"Los libros son y siempre serán oportunidades para hacer vivos y presenten los temoras del ser humano"

Algunos libros lo hacen de manera explícita, en detrimento de la calidad literaria como tal, pero en muchos otros el tema está tan encubierto en la trama que parece ser simplemente una variable más de una historia que entretiene y engancha. Por ejemplo, hay una serie hermosa escrita por Christine Nostlinger sobre Franz, un niño de menor altura que el resto de sus compañeros de aula que va por primera vez a dormir fuera de casa, que pierde su primer diente, que se enferma pero que también se enamora, es decir que tiene días buenos y malos, y que también tiene dificultades con sus amistades. Franz siente miedo de quedarse solo en casa, de que sus amigos no lo acepten, de ir al médico y de no saber entender qué es lo que está sintiendo. Todo ocurre paralelamente al desarrollo de una historia corta y sencilla que hace reír,  que entretiene y engancha a los lectores más pequeños.

La literatura permite visibilizar lo que se siente y se piensa. Da palabras para entender esos miedos, angustias y emociones que recorren corazón y alma, que inmovilizan y que hacen que el niño se sienta incapaz.

En los libros los niños encuentran que no son únicos en el mundo, que eso que sienten es algo común y que hay maneras de expresarlo y comunicarlo; descubren que otros han llorado también por esas mismas razones y que las lágrimas son válidas en algunos momentos. Entienden que es posible sobreponerse a esos temores, que las cosas pasan y se solucionan. Se dan cuenta que reírse a veces no es burlarse, sino simplemente otra manera de  expresar esos nervios que corren como hormigas por todo el cuerpo. Y que a veces es posible reírse con el otro más no del otro. 

En los libros encuentran que hay otro que ha sentido lo mismo que ellos están sintiendo, que eso que sienten tiene nombre y apellido y que está permitido sentir ese miedo o esa angustia

Pero lo que más me gusta del mundo de los libros es que allí están las respuestas a todo lo que le sucede al ser humano y leyendo mucho, se encuentran las maneras más creativas y válidas para enfrentar los dilemas comunes.

Podría mencionar algunos títulos para ilustrar esto. Por alguna razón infundada, los niños sienten miedo cuando van al médico, parecería que ese es un evento que asusta con frecuencia. Siempre ha habido pediatras maravillosos que saben cómo acercarse a los niños sin que sientan temor ante los exámenes o las vacunas y que, al contrario, se comporten con valentía y colaboren en la camilla de su consultorio.

La verdad es que muchas veces cuando los niños van al médico no saben a qué van ni lo que allá sucederá, son realmente las madres las que sienten miedo y contagian al niño. Son ellas quienes, de manera inconsciente, hacen que ese pequeñ@ llore, que le duela o que esté más incómodo que cuando entró al consultorio del doctor. Son ellas las que infunden el miedo, las que llegan ansiosas a la consulta y, temblando, entregan al pequeño a la enfermera o al médico - de confianza- buscando su bienestar. Son ellas las que, a veces, no pueden ocultar las lágrimas que les resbalan por sus mejillas solo de pensar en lo que puede suceder en las manos del galeno.

Existen libros infantiles sobre la visita al médico o al dentista; libros excelentes, con el tema bien manejado y bien ilustrados que permiten hablar de esa consulta con mamá antes o después de la cita, y así encontrar las palabras para decir porque mamá lloró o porqué el pequeño se rehusó a ser atendido. Algunos de estos títulos son:

1- El gran doctor – José María Plaza y Emilio Urberuaga – Editorial Anaya

2- Ser Quinto – Ernst Jandl y Norman Junge – Editorial Loguez

3- Hola Doctor – Michael Escoffier y Matthieu Maudet - Océano

4- Dr De Soto – William Steig – Blackie Books

5- No me da miedo el médico - Editorial Larousse

6- Doctor Rus - Gloria Sánchez García y Pablo Prestifilippo – EDEBÉ

7- El doctor Me Di Cin - Roberto Piumini  y Piet Grobler – Editorial Norma

 

Dejar un comentario

Loading...