5 preguntas y respuestas sobre ¿Cómo lograr una crianza respetuosa?

5 preguntas y respuestas sobre ¿Cómo lograr una crianza respetuosa?

5 preguntas y respuestas sobre ¿Cómo lograr una crianza respetuosa?

Paula Barreto, es una de las tres creadoras del proyecto Crianza Consciente. Defensora de que la crianza debe ser respetuosa, firme y con amor

Paula, sin duda es un perfil #GeekMom. Como ella misma denominó esta generación de mamás, que se cuestiona sobre cómo hacer lo mejor posible en la crianza de sus hijos. Mamás curiosas, innovadoras, con instinto de investigar para salirse un poco de los parámetros caducos. Las #GeekMoms siempre están buscando nuevas alternativas que las conecten con sus hijos.

Esta encantadora y dulce mamá, abanderada por lograr una crianza de forma respetuosa, firme y amorosa. Fue nuestra invitada especial al máh! en vivo de esta semana. Recuerda registrarte aquí para recibir información sobre nuestros próximos invitados. Todos los martes a las 8PM por medio de expertos resolvemos dudas e inquietudes que aparecen en algún momento de la maternidad.

Paula Barreto inició definiendo ¿qué es crianza respetuosa?

La crianza respetuosa es una alternativa diferente a los métodos de crianza tradicionales que se basan más en el autoritarismo, en los límites rígidos, en el binomio adultocentrista, es decir el padre por encima del niño.

El principio fundamental de la crianza positiva es la igualdad. Es decir, tratar al niño como una persona, no imponerse como autoridad adulta

A diferencia la crianza respetuosa, promulga que debemos acompañar a nuestros hijos amorosamente en el proceso de crecer. Los padres debemos guiar desde el respeto, poniéndoles límites firmes, claros y razonables. También abriendo canales de comunicación para que los niños sientan que sus papás están con ellos , los están apoyando y acompañándolos siempre desde el ejemplo. No desde el castigo, ni el miedo, ni la sumisión y el irrespeto.

El principio fundamental de la crianza positiva es la igualdad. Es decir, tratar al niño como una persona, no imponerse como autoridad adulta. Parte del proceso es ponernos en los zapatos de los niños, ver la situación desde los ojos que el niño la está viendo, para lograr tratar el niño con horizontalidad.

Por supuesto son los papás los que lideran el barco. Pero liderando también podemos caminar de la mano con los niños, creciendo juntos en todos los sentidos. La maternidad y la paternidad es una oportunidad bellísima para crecer como personas. Debemos dejar a un lado la posición padres y madres versus hijos, es una lucha de poder en la que frecuentemente caemos los papás. Si caminamos con ellos, podemos conocer realmente su esencia.

Debemos reconocer que nuestros hijos tienen sus propios ritmos madurativos. Conocer su personalidad y entender que son personas que merecen todo el respeto o más. Los niños además nos aman desde el primer momento, nos aman con toda la incondicionalidad y nos aceptan tal cual como somos, somos su mundo entero. Entonces vale la pena preguntarnos si nosotros los amamos y los aceptamos realmente como son.

PREGUNTAS

1. ¿Cómo le pongo límites a mi hijo?

El tema de los límites es un tema muy importante. Sí hay que poner límites, los límites le dan la estructura al niño, le dan contención. Los límites son una guía para que ellos entiendan qué está bien y qué no, qué es seguro, y cómo deben tratar a los demás. Entonces, por supuesto es nuestra responsabilidad, es nuestro deber, poner límites porque es parte del respeto hacia ellos. Estos límites deben ser claros, firmes y razonables.

De ninguna manera los límites deben ser sinónimo de gritos, golpes o actitudes violentas. Poner límites no implica violencia. Aquí también es muy importante entender los ritmos evolutivos que van a tener nuestros hijos. Ayuda mucho prepararnos y llenarnos de herramientas, para así poder responder de una manera amorosa y respetuosa a los cambios irán teniendo nuestros hijos.

Como mamás conscientes podemos investigar con detenimiento las etapas de desarrollo de los niños. Porque cada etapa tiene características específicas y necesidades muy específicas. Si nosotros como padres satisfacemos de la manera adecuada y nutrimos afectiva y emocionalmente a nuestro hijo va a poder superar una etapa tras otra con una autoestima sana. Crecen sabiendo que son dignos de ser amados, y que el mundo es un lugar amable y confiable.

Ahora saliéndonos de la pregunta de los límites, hablemos de la primera infancia. Los bebés nacen dependiendo completamente del adulto. A veces tenemos la idea equivocada de que queremos que se independicen rápido y creemos que eso les va a beneficiar.

En la medida en que entendamos que los niños nacen vulnerables, que necesitan de un cuidador amoroso que esté en contacto permanente con ellos. Que responda sus necesidades de manera rápida, sensible y disponibles, así mismo el bebé va a poder desarrollarse sanamente.

Una de las recomendaciones más valiosas que les puedo dar; es que, si tienen bebés pequeños, traten de mantener las condiciones del útero lo más parecidas posibles. Hasta los 9 meses los bebés requieren tener contacto permanente, que sientan el confort que sentía en el útero. En esa medida el desarrollo y confianza en el niño va a ser muy positiva.

 

2. Mi primer hijo cambió con la llegada del hermanito ¿qué puedo hacer?

Efectivamente ante la llegada de un hermano, hay muchos cambios que experimenta el hermano mayor. Entre esos cambios hay un miedo profundo a ser abandonado por sus padres, a no seguir recibiendo el mismo afecto.

Cuando llega un hermano la recomendación más importante es conectar mucho con el hermano mayor. Tenerlo en cuenta, tener en cuenta sus emociones, para que se vaya el miedo de “ya no me van a querer” vincularlo con el hermanito es fundamental.

Pasar tiempo a solas con cada uno de tus hijos es esencial para no perder la conexión. Esta técnica se llama tiempo especial. Es tiempo dedicado única y exclusivamente a cada uno de tus hijos.

 

3. ¿Qué tips me recomiendas para la rebeldía de mi hijo de 3 años?

Todos los niños de 3 años son rebeldes. En esta etapa los niños tienen muchos cambios psicológicos importante. Es la etapa de auto afirmación, de reconocer que tiene sus propias ideas, sus propios gustos. Desde los 2 años empieza un proceso de separación e individualización de la mamá, donde se da cuenta que es un ser diferente a la mamá.

Es cuando empieza otra perspectiva del mundo y quiere apropiarse de todo lo que tiene alrededor. Un niño de 3 años necesita explorar, descubrir y afianzar la sensación de “Yo puedo” “Yo soy capaz”. Además, el lenguaje hasta el momento está apareciendo, entonces digamos que la rebeldía es normal porque tienen un impulso muy grande de conocer el mundo, y a su vez se encuentran con límites que no están cognitivamente preparado para entender.

Para esta edad funciona muy bien el juego y la fantasía. Es decir, no poner la orden para suponiendo que la va a cumplir inmediatamente, sino poner el límite o la acción en términos que el niño pueda digerir, el juego es una alternativa maravillosa para no entrar en un juego de poderes.

 

4. ¿Cómo puedo ser la mejor amiga de mi hijo?

Tu rol es de mamá, no de amiga, tú puedes conectarte profundamente con tu hijo de corazón, pero eso no quiere decir que son amigos, son papá, mamá e hijo. Personas únicas que se aman y se acompañan.

Ahora, ¿cómo hacer que te respete como mamá? Respetándolo a él con el ejemplo. Un niño respetado, muy seguramente va a respetar a los otros. Un niño maltratado posiblemente va a maltratar o va a tener su autoestima dañada.

Querer ser amiga de los hijos es un miedo que tal vez existe en los papás de perder la comunicación con su hijo

Entonces la mejor manera de hacer que te respete es poniendo límites y respetándolo. Querer ser amiga de los hijos es un miedo que tal vez existe en los papás de perder la comunicación con su hijo. Pero no hay que tener miedo a poner límites claros, con firmeza y con amor al mismo tiempo. El secreto está en ser firme y amable al mismo tiempo.

¿Qué quiere decir firmeza? Esto no quiere decir, gritar, o hablar tan duro como sea posible. Firmeza es un tema más de energía; de mirarlo a los ojos, ponerse en el nivel del niño y decirle claramente el mensaje. Debe sentirte clara de lo que quieres decirle, sin herirlo, ni irrespetarlo.

 

5. ¿Cómo puedo decirle NO a mi hijo de 2 años sin que haga pataleta?

Definitivamente lo que se debe hacer es ponerse al nivel de tu hijo, mirarlo a los ojos, y decirle que entiendes su frustración, porque no puede tener (x) en este momento. Como todavía tiene dos años es fundamental darle un número de opciones limitadas de otras cosas. Es decir, entiendo que estás frustrada porque no puedes tener esto, pero puedes tener (opción 1) o  (opción 2).

El juego también funciona muy bien en este caso, pero antes de tener esta distracción es primordial validar la emoción de tu bebé.

Esperamos que este tema haya sido del beneficio de muchas mamás, interesadas en unir su corazón al de su bebé. En máh! queremos acompañar a las mamás en el proceso más importante de sus vida: La Maternidad.

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